OPINIÓN
Escribió María Jimena Duzán en Semana, domingo 15 de mayo de 2011: ”Basta con remitirse a los hechos recientes para llegar a esa conclusión. Si es cierto -como parece serlo- que Juan Manuel Santos siendo ministro de Defensa del gobierno Uribe y su entonces viceministro, Sergio Jaramillo, cometieron el error -y digo error porque evidentemente lo fue- de entregarle al prestigioso Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres toda la información que tenía el computador de Reyes, información considerada, en su momento, de carácter reservado por el propio gobierno Uribe, ellos son los primeros en irse tras las rejas por cuenta de la nueva ley de inteligencia y contrainteligencia”. Particularmente no se puede creer que esa ”información” haya sido entregada ”erróneamente” como lo afirma la columnista. Nada de eso. Es muy evidente que hay un trasfondo estratégico para aparentar una cosa frente a los presidentes de Venezuela, Ecuador y ante la opinión pública, mientras en realidad se busca que el acoso, el ataque y el asedio venga desde el exterior y no desgaste ”las buenas relaciones” entre países hermanos y vecinos. Conocido como opera en asuntos de lealtades ”Chucky” Santos, no cabe esa interpretación eximente o atenuante que pretende defender la periodista Duzán. El caso del periodista sueco Joaquín Pérez Becerra también hace parte de esa sucia estrategia en la cual el ingenuo presidente venezolano terminó disparándose un tiro en el pié. O mejor, quemándose él solito. Juan Carlos Vallejo